Verlos aquí (en Viejo San Juan) es revivir el pasado. En el siglo 18, y durante las Fiestas de San Juan Bautista, según nos cuenta el Fray benedictino Iñigo Abbad y Lasierra, en su Historia Geográfica, Civil y natural de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico, había una ceremonia para llevar el escudo de la ciudad hasta la Catedral y devolverlo después de la misa. Temprano en la mañana salían con el escudo los miembros deL Cabildo, la nobleza y otros funcionarios del gobierno. Iban escoltados por dos compañías de caballería, presidido por el Gobernador, y daban un paseo por las principales calles de la ciudad hasta la Catedral. Este paseo era ejecutado con toda pompa y ordenados en pareja, luciendo todas las galas, los jinetes y sus caballos. Así llevaban el escudo a la Catedral, que era recibido por el Cabildo Eclesiástico para la Misa Mayor. Luego de la Misa escoltaban el escudo para devolverlo a la Casa de la Ciudad, con toda la ostentación posible.